JINGLE BELLS Y PALESTINA Equilibrando tu Amor y tu Política
- markthemysticactiv
- Dec 18, 2025
- 5 min read
Updated: Dec 20, 2025

Equilibrando tu Amor y tu Política
No Hay Una Respuesta Intelectual
Jim y Carol Taiclot y sus dos hijos celebran las Navidades. Les encantan las Navidades. Son Cristianos. Aman a su prójimo. Tratan a los demás como les gustaría que les trataran a sí mismos. Jim es el Director Ejecutivo de la importante empresa de armas Blockhead Martian. Jim está particularmente orgulloso de su nuevo laboratorio hipersónico de diecisiete millones de dólares en Hauntsville, Alabama. "¿Sabes, Carol, que las armas hipersónicas son capaces de viajar a cinco veces la velocidad del sonido?", le pregunta Jim a su amada esposa. "¡Dios Mío!", responde su amada esposa, "¡y la velocidad del sonido ya es rapidísima!"
La Navidad con los Taiclot es una alegría. Es un momento para recordar a sus seres queridos, a quienes aprecian - a esos amigos y familiares con quienes comparten el sagrado camino de la vida. Además de las muchas tarjetas navideñas que reciben, reciben muchísimos correos de odio. “¡¿Por qué?!” me pregunto. ¿Se podría caricaturizar la hipocresía de forma más vívida? Y sin embargo, sin embargo... ¿Estamos tan lejos tú y yo de Jim y Carol?
¿Rechazamos nuestros regalitos navideños, o marchamos en protesta frente a los Cristianos ingenuos y ajenos que cantan dulces salmos en las esquinas - mientras nuestros hermanos y hermanas, tíos y tías, hijos y abuelos - en Palestina, y Ucrania, y Sudán, y – y – y - sufren de forma inimaginable?
Y si nos unimos a las celebraciones (básicamente) superficiales y sentimentales, ¿está bien? ¿Está bien cantar y sonreír mientras otros sufren por ser tratados como a nosotros, jamás, nos gustaría ser tratados?
¿Hay alguna manera de solidarizarnos con el Corazón Único que late en cada pecho humano - sin quedarnos devastados, abrumados, rotos, e incapaces de funcionar? ¿Es posible experimentar el Amor Universal, soportar el dolor insoportable, y conocer la alegría - al mismo tiempo?
Estas son preguntas que se hacen muchísimas personas sinceras y empáticas - especialmente en esta época del año. Pero, en mi opinión, no encontrarán las respuestas que buscan en la discusión ni el debate. La única manera de saber si el Amor Universal es lo suficientemente oceánico como para albergar los horrores de los bombardeos y la hambruna, los adolescentes muertos en uniformes de soldado, y los políticos sociópatas - y, al mismo tiempo, las infinitas bondades, generosidades y actos desinteresados cotidianos de la humanidad, y la belleza esquelética del pleno invierno, y sentir gratitud por el milagro de la existencia misma - es experimentar el Amor Universal.
¿Qué tan grande es el Amor Universal? ¿Cuánto puede albergar? ¿Cuántas contradicciones? No lo sabremos hasta que lo experimentemos. Así que la pregunta, creo, no es si deberíamos o no ser felices mientras otros miembros de la Familia Humana son asesinados y torturados. (Aunque honro a aquellos de nosotros, jóvenes y viejos, que hacemos esta pregunta.) La pregunta, creo, es ¿cómo llegamos a conocer el Amor Universal? ¿Cómo experimentamos el Amor Universal directamente, personalmente? Solo entonces tendremos nuestras respuestas.
La Respuesta Experiencial
No os haré perder el tiempo con conceptos intelectuales. Claro que el Amor Universal no es sexo. Claro que no es codependencia ni romanticismo. Ni siquiera es amor por “mi” pueblo, mi tribu, mi cultura, mi tierra. (Aunque todas esas relaciones contienen, quizás, su semilla.) Por definición, si es universal - entonces es amor para todos. ¿Pero es eso siquiera posible? ¿Acaso no nos repugna esa gente santa y parsimoniosa que predica el Amor Para Todos? ¿No apestan también a hipocresía - a represión y artificialidad? ¡Sí que apestan! (Bueno, hablo por mí: ¡a mi me repugnan!). Pero creo que eso se debe a que son unos impostores. El camino hacia el Amor Universal no está bajo nuestro control. No hay rituales correctos que hacer, ni códigos que obedecer, ni disciplinas que seguir.
Sin embargo, en mi opinión, existen componentes definidos y reconocibles del Camino del Amor Universal - de los cuales me gustaría nombrar los cuatro que considero más fundamentales... Cuatro áreas a las que debemos prestar atención si queremos tener alguna esperanza de alcanzar la experiencia. Estas son:
(1) Nuestros corazones necesitan ablandarse y soltar - y admitir con humildad y honestidad que no conocemos plenamente la Verdad Absoluta. *
(2) Nuestros corazones necesitan ablandarse y abrirse a nuestra pertenencia a la Gran Verdad Absoluta que no comprendemos. (Sea lo que sea esta existencia, somos parte de ella - ¿quién puede negarlo?).
(3) Luego, cada uno de nosotros/nosotras tiene que aprender a mirarse a sí mismo/misma - con tierna y amable aceptación - y reconocer “soy una expresión única de la Gran Verdad Absoluta a la que todos pertenecemos, y que ninguno de nosotros comprende plenamente”. **
(4) Y desde allí, solo hay un pequeño paso para sentir que cada persona (y cualquier otra criatura viviente, en realidad) es también una expresión única de la Gran Verdad Absoluta, el Gran Todo, el Gran Misterio que escapa a nuestra capacidad de definición.
¿Acaso el cultivo de estos cuatro aspectos del camino garantizará el éxito de nuestro viaje hacia el Amor Universal? Sí, quizás. No lo sé. Como dije, tal como lo veo - el Camino del Amor Universal no está bajo nuestro control. Jesús enseñó la famosa frase “llama y se te abrirá” - una frase que sugiere la presencia de algo más allá de nuestro control (aquello que abre). El místico y poeta Sufí, Rumi, enseñó que es la sinceridad de nuestro anhelo a lo que responde El Gran Misterio. Solo puedo decir que ahora, a mis setenta años, tras toda una vida de peregrinación, creo que estos cuatro factores son una especie de brújula. Siguen guiándome a mí, y a quienes guío. Y sí. Siento que nuestros corazones se están ablandando y abriéndose, juntos.
Entonces ¿Ahora Qué?
Hay una oración popular “Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el coraje para cambiar las que sí puedo, y la sabiduría para reconocer la diferencia”. Quizás sea sabio aferrarse a tal distinción - después de todo, hasta que conozcamos el Amor Universal, al menos en cierta medida - necesitamos saber cuánto del sufrimiento ajeno podemos soportar. Si nos derrumbamos bajo el peso de una carga psíquica que no podemos soportar - ¿de qué le serviremos a nadie? Así que tómate un descanso de Navidad - ¡sí! Deja que la convivencia te tranquilice. Mira profundamente a los ojos de las personas en tu vida. Obsérvalas en su singularidad. Deja que te aprecien. ¡Disfruta!
Y, al mismo tiempo (déjame ser franco): recuerda que no sabemos qué podemos y qué no podemos cambiar. No lo sabemos - tú no lo sabes, yo no lo sé, nadie lo sabe. Pero - si elegimos el Camino del Amor Universal, y el Amor Universal se expande dentro de nosotros - nuestra percepción de lo que podemos y no podemos cambiar evolucionará. Empezaremos a sentir nuestra igualdad, nuestra igualdad con todo el mundo - no una igualdad sociológica, sino una igualdad existencial. Empezaremos a sentir que todos somos únicos – y todos somos iguales. Nuestros corazones se conmoverán ante la tragedia y la belleza del gran espetáculo de la vida en la Tierra. Nuestra visión se expandirá. Viviendo en nuestra singularidad, descubriremos que estamos contribuyendo de forma singular. Y nuestra política estará impregnada de pasión y claridad.
* O, por lo tanto, La Verdad Absoluta completa sobre cualquier situación.
** Cada persona percibiendo su realidad propia, única, limitada.
*
Mark Josephs,
"Mark el Activista Místico",
Aragón, España,
Invierno 2025
"Siento que El Movimiento Tribus Conscientes lleva algo hermoso, profundo,
poderoso e importante. Intento transmitirlo en mis artículos, relatos y poesía."
EL MOVIMIENTO TRIBUS CONSCIENTES
¡Todo Depende De Cómo Nos Relacionamos!



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